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jueves, 13 de septiembre de 2012

Fue a robar a una iglesia y terminó como cura

Fue a robar a una iglesia y terminó como cura

Durante 17 años, el inglés Mark Rowan entró y salió reiteradas veces de prisión. Hasta que un día, entró a asaltar un templo y saquear el plomo del techo y "lo tocó la vara del Señor", a partir de allí, estudió cinco años formación teológica, se transformó en reverendo, dejó las drogas atrás y formó una familia. 

Ahora es un "ex gánster", pero en sus peores épocas, Mark Rowan (hoy llamado "reverendo" Mark) tenía bien ganado dicho apodo: manipulaba drogas, se metía en peleas y robaba a diario, estuvo 17 años entrando y saliendo de prisión constantemente.

Según dijo, un día fue a robar a una iglesia y encontró la luz, estaba pronto a saquear el plomo del techo y "lo tocó la vara del Señor", allí, como por arte de magia, decidió cambiar su vida de criminal por el sacerdocio.

Cuando la luz lo tocó, salió de la cárcel, se sometió a cinco años de formación teológica en la universidad y llegó a ser pastor en Devon.

El vicario tatuado, como lo conocen ahora, relata: "Tengo plena condición de reverendo”, sobre su pasado, enfatiza: “Cuando no estaba cometiendo un delito era porque estaba durmiendo”.

Rowan nació en Yorkshire, Reino Unido y comenzó su misión cristiana después de su liberación de la prisión de Madera Channings en 2000, cuando se trasladó a Exeter.

Después de haber escapado de una vida de violencia y delincuencia, estableció una vida tranquila en un soñoliento pueblo de Devon, con su esposa Andrea, con quien tiene dos hijos pequeños.

"Yo solía inyectarme heroína, tomar cocaína y fumar cannabis, pero ahora soy otro”, asegura el párroco quien es noticia por haber lanzado recientemente su libro “Condenado”, donde relata todos estos hechos.

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